viernes, 15 de julio de 2011

Conurbano: Capitulo III

¡Migajas eran!, porque asi se hunde el sol.
Sosteniendo el farol antes del cese,
con sus últimas fuerzas chorreando por la sien.
¡Ingrato suspiro que abandona el fuego!

Manos de abuela, pelaje de león
crisantemos inmóviles a la orilla de la verja,
escondido en lo incierto de mi niñez.
Desapareciendo entre las ramas del robusto

y la luna vomitando su tren con ventanas,
espejos que se repiten vestidos de hambre.
La fortuna es una mesa con botellas vacías,
descolorido incienso que brota al renacer.

Cabizbajo el obrero, el valiente, el eterno.
¡Crisantemos! ¡Gloriosos crisantemos!
la fábula impenetrable que se tizna de un sólo color
¡Prefacio de una espalda volviendo a su casa!

viernes, 10 de junio de 2011

Conurbano: Capitulo II

El surrealismo latente que escolta la subida al bondi, las guirnaldas humeantes, la bufanda de la nariz al cuello, las bicicletas y el manguito pa´pasar el día. Panorama conurbano, único conurbano, híbrido, de peste y locura, paradigma dulce y sombrío, particular. De colores oficiales y callejuelas maltrechas y emparchadas. Con su sainete paraguayo y el circo de los dioses. El abandonado, el recurrente, el inmortal. De trabajo silencioso, de silencio trabajado. Conurbano extasiado, drogadicto y fugaz, contemporáneo, eterno y denunciado. Sus cielos degollados son el matiz de su existencia, con sus iglesias erectas al borde del orgasmo. Rece doña Rosa, rece que el paraíso está repleto de semen. Paraíso conurbano. Es suyo doña Rosa, y también de Walter, y de José. Conurbano de Pedro electricista, conurbano panadero, obrero conurbano, conurbano sofista y enigmático, maravilloso, tacaño, mentiroso. Conurbano sin fronteras, deseado y machista. El de doña Rosa, el mio. Glorioso parque de exilio, súbitamente condecorado, fatal en su disfraz, con sus niños de hambre y sus ciudades enjauladas. El tren, los mitos y la fanfarria nocturna de su propio eco. Mi conurbano, de cielos inventados, de cicatrices y cuchillos. Conurbano nuestro, el amorfo, el viril. De sueños instantáneos, el de héroes y fantasmas. ¿Cuántas máscaras tenés? me volves loco conurbano. Tan incomparable, tan existencial, el poderoso, conurbano imperial. ¿Cuál es tu verdad? yo voy a seguir, te voy a seguir mirando.

martes, 24 de mayo de 2011

El abrazo

Humeante el café que se expande en mi nariz como las raíces de un ombú. La mañana congela la ciudad, la vuelve escarcha, la desarma y la anhela. Algo se contradice, parezco ser yo, pero no, comienzo a ser mañana, lentamente, como el crujir al pisar el otoño, como la música del tren, miro y observo alrededor, carteles y colores, ideas y transiciones, sinceros y abstractos. ¿Abstractos? puede ser, ¿sinceros? puede ser. Se contradicen, parezco ser yo pero no, te vi pasar eso si, te vi pasar y te abrasé, y ese si se parecía a mi. Escribo y observo alrededor, algunos conversan. Una muchacha de rojo bebe café, pero no lo huelo. Un chico aspira su revolución, pero está solo, se contradice. Alguien en la columna dice que le duelen los ovarios, lo dice para ser escuchada. Los carteles también, están ahí y son de colores, y muchos. Se contradicen, se expresan y se contradicen. Yo me contradigo por no expresarme, tengo miedo, culpa y miedo, y esperanza. La gente va y viene, beben café y se detienen a contradecir los carteles. Te abrasé y había esperado ese abrazo, pero no fue como lo esperaba, fue diferente, como la mañana, igual eso que pasaba se parecía a mi. Ahora hay mucho ruido, demasiado ruido, vehículos y sierras de destrucción que usan los obreros que construyen. Quiero expresarte mucho mas de lo que fue ese abrazo, quiero gritarte lo que mis miedos no me permiten. Quiero abrazarte cien veces mas, mil veces. Y fundirnos. Voy a hacer carteles de colores para expresarte lo que no pudieron mis brazos. Sin embargo me sigo volviendo mañana. Tanto ruido me confunde, me abraza insoportablemente. Cien ruidos que me abrazan, mil ruidos. Observo. No estás. Observo pero no estás. Demasiado ruido, ¿qué hacer con tanto ruido?, ¿qué hacer con tantos abrazos por dar?, hay tantos carteles que escribir, tantos colores que pintar, cien carteles, mil colores. Y de a poco, lentamente de a poco, voy siendo mañana, porque de esa manera me voy pareciendo más a mi.

lunes, 9 de mayo de 2011

Manos

para la nona.

Manos de la tierra, manos de papa y tomate,
manos con agua, arroyo con manos,
manos y montañas, manos con pañuelo,
dos manos y un barco, manos de exilio.
Manos de miedo, esperanza en las manos,
manos y lágrimas, las mismas nuevas manos.
Intimas manos, manos que acarician manos,
manos agrietadas, el destino en las manos,
bebé y manos, manos que cambian pañales,
manos que tejen, sudor en las manos,
ñoquis amasados por manos,
manos que acarician, manos que duelen,
manos arrugadas que acarician pequeñas manos,
manos que advierten, manos que enseñan.
Una caricia y dos manos, manos que abrasan,
manos que tiemblan,
manos pegadas a un rosario de madera,
una campanita y dos manos.
Manos de ángel, manos de Angela,
manos en el viento, manos en la historia,
y su caricia eterna entre mis manos.

sábado, 30 de abril de 2011

Conurbano: Capitulo I

Llovizna, por lo bajo desciende una esfera escrita de colores, como subterranea, abstracta. la luz del farolito se desangra impunemente, mientras el sonido a magnolias brota del viento.
ella se trasforma en imagen, y se pierde en imagen, se exalta, se difurca, se expande en imagen. se sostiene en imagen, se disuelve en imagen, es inminente su imagen.
Las zapatillas mojadas, el silencio a lluvia, el hacha, la patria, las colmenas del futuro y la digna supersticion de exilio que comparten las estrellas. La carne se enfria palabra tras palabra, el suicidio acaricia las mejillas, se oye un tren, no se oye el grito.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Pequeña inmensa aventura nocturna

colapso de estrellas sobre un horizonte febril que descansa en sus ojos de humano. La noche expande la plenitud de los árboles, se asemeja a la longitud que sacude el alma, brota por las callejuelas, y colapsa en estrellas.
Todo se vuelve tiránico, hasta mi manera de observarlo es tiránica. La hoja deambula en circulos alterados por el aire tiránicamente. Los perros imponen su grito en el cielo del suburbio, y eso es tán tiránico como el silencio de la luna.
Ya vienen, siento que ahi vienen, estan llegando para un abrazo que se hará realidad. En alguna realidad se hará realidad. La adrenalina amerita unos segundos de meditación inconsciente, y... colapso en estrellas. Es como el olor a carnaval, como improvisar una poesía, la sonrisa de mi hermano o una foto inconclusa, como tantas... inconclusa. Como eso y mas aún, ahí vienen, lo sé... lo siento.
Las pequeñas inmensas aventuras no son mas que una farsa hecha a mi medida. No sirve para mas que colapsar en estrellas, y volverme verdad, humanizar mi percepción y adornarla. Tengo la suficiente fortuna de llegar a casa y sentarme al piano para colapsar un poco mas en estrellas. Y esa es mi verdad, esa es mi farsa y fortuna.

lunes, 14 de marzo de 2011

Anécdota sobre Pierrot

"Por si fuera poco, de golero... toda una vida tapando agujeros" recitaba el tipo triste sobre la canción con acento rioplatense. El lagrimón del payaso que busca su verguenza en la red repleta de acordes circunstanciales. Un torbellino, ebrio de murga, colapsa en la cadera que comienza a pestañar suavemente en el aire fino de la noche. Nostalgia de carnaval, que venga el carnaval!!! que venga que la gente vaga con su nariz roja, con la firmeza en su rostro, con la palidez rutinaria de un martes cualquiera. Que vengan los papelitos y las bolbuchas de colores, que los pibes estan de blanco fantasma emprendiendo el camino hacia Dios.
No llore´ payaso!!! no llore´ que mi copa mira el cielo y te mitifica. No llore´ que todavia la podemo´ empatar. No llore´ que en una de esas nos vamo´ a tomar unos mates a la plaza. Nos barnizamos en recuerdo y le damo´ a un "feca" en cofradía, la eterna cofradía. No llore´ que el otoño viene frío y te puede hacer mal...
Mirá la luna mejor... como?... ah.... cierto.. perdón...
Mirá la calle entonces, te acorda´ haya en ese banquito? Te acorda´ de... ah... dejá...
Una colección de sonidos determina la mueca escondida, la íntima. El humo se dibuja vulgar y callejero. Los perros son fieles de verdad.
Como torpe parece el ambiente verda´?... y que será de los muchachos del pasillo?...
...
Luego lo vi deambular lentamente tras sus harapos con pituquines desteñidos, pisoteando el mármol que arrastraban sus pies. El saludo se dió en la mirada de siempre... al final los dos sabemos que si en una esas salimo´ buenos, seguro que nos cobrán penal.